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Fuera de Foco

Al puro estilo priísta...

La visita de Enrique Peña Nieto, presidente de la República a la inauguración del “Almacén Granelero” de DICONSA en el municipio de Perote, envío muchas señales políticas y en donde evidencia la lucha de “poder” y “fuerza” para quién realmente en Veracruz pretende mover el “pandero”. Los discursos emitidos tanto por el ejecutivo nacional y el estatal, son sensores detectables y palpables para quien va dirigido. Yunes Linares intentó como siempre, central su perorata para atacar al partido político que más le preocupa y ocupa: MORENA, y engañar sobre la situación tan alarmante que aqueja a la entidad veracruzana. El presidente de la República, se dedicó a darle respuesta al impolítico y la farsante posición que el gobernador concentró en su discurso político que emitiría posterior a su intervención.

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Lo que escucharon los veracruzanos:

Miguel Ángel Yunes Linares, inició su discurso con lisonjas y posteriormente inició con una serie de afirmaciones muy lejanas a lo que se está viviendo realmente en estado de Veracruz. Atendemos una:

“Llega usted a un Veracruz que vive un nuevo amanecer. Hoy gozamos de estabilidad política y de paz social. Finanzas públicas sanas permiten que el gobierno del estado invierta en infraestructura carretera, educativa y de salud, y en programas sociales para abatir la pobreza”.

Cuando los veracruzanos decidieron hacer uso de su fuerza y expulsar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y por inercia, a Javier Duarte de Ochoa, sabían que el restablecimiento de la debacle financiera, social, de seguridad y de infraestructura no iba a ser un tema fácil. El gobernador del estado de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares se atrevió a desafiar 87 años de régimen priísta –que por cierto, él también fue partícipe cuando gobernó con Patricio Chirinos Calero- y los ciudadanos lo apoyaron.

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Se tiró los suspiros muy arriba, pero al final traicionó a los veracruzanos y no tan sólo no ha hecho nada, ahora se ha dedicado a transgredirlos, pisotearlos y hasta calumniarlos, cuando un veracruzano o su familia, es víctima de la delincuencia organizada y de manera casi inmediata, su fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz, los criminaliza. En el gobierno no se hace nada que Yunes Linares no ordene. Controla desde un clip hasta la forma de pensar de todos y cada uno de sus colaboradores y de sus propios hijos, por ello podemos decir que la debacle aún persiste en Veracruz y el gobernador no le importa solucionarla. Sólo se dedica a polemizar de manera escandalosa en contra de sus adversarios políticos. Utiliza el Congreso del Estado –en donde tiene mayoría- y la ley, para su uso exclusivo y sus fines políticos.

Como inicio de su gestión ordenó una “redada” en los espacios públicos controlados por el gobierno del estado. Corrió a gran parte de la gente trabajadora y dejó a los aviadores y además metió más, ahora con la etiqueta azul. Esos empleados que fueron cesados, son parte de los veracruzanos que creyeron en sus mentiras y votaron por él. Hoy son parte de las estadísticas de desempleo.

Hoy, a 437 días de mandato –un año con 14 días- la realidad de Veracruz está muy lejana al discurso emitido por parte del mandatario estatal en el municipio de Perote en donde dice que en “Veracruz se vive una estabilidad política y de paz social”.

El sábado 10 de marzo, se vio nuevamente reflejada la intolerancia y autoritarismo que emana del mandatario estatal. Siempre distorsionando el contexto, mantiene un discurso grosero e injurioso, acusando a sus adversarios de corrupción, cuando en su gobierno solo es el puro reflejo de lo que fueron las administraciones de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.  Siempre lastimando la inteligencia de los veracruzanos que le lleva la cuenta todas y cada una de sus repudiables actitudes.

El asesinato por parte de los Policías Estatales a dos adolescentes y la campaña para criminalizarlas, nos deja claro, que la entidad vive una lacerante ingobernabilidad. Lo mismo hizo con el ex director de Tránsito, Tomás Mundo, a quien en entre líneas, lo acusa de haber perpetrado su secuestro.

Yunes Linares sabe que por “simpatía” electorera no hará ganar a su primogénito. A través del programa “Veracruz Contigo” impulsado por la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) en donde se encuentra operando el misógino, José Rodrigo Marín Franco, pretenden manipular a los sectores marginados para con ello, condicionar el voto a favor de su hijo. Es decir, procediendo al puro estilo priísta, Yunes Linares intentará mantener su monarquía, procurando controlar el estado a través del Partido Acción Nacional, corriente en la que se enquistó para hacerla marca propia.

Al parecer el gobernador no se entera de la alarmante inseguridad que vive el estado. Ni tampoco, la implicación que aún mantiene la corporación policíaca con la delincuencia organizada. Se respira todos los días en Veracruz el dolor de una familia al perder un ser querido. Secuestros por doquier, cobro de piso, robos a casa habitación, a automovilistas, a transeúntes. La delincuencia transgrede a todo lo que se mueva. El manto de impunidad que Jorge Winckler Ortiz les garantiza, les permite mantener el pie en el cuello de los veracruzanos.

Es más que obvio, que al gobernador no le interesa ganar a la “buena” la contienda electoral. Sabe que si confía en el voto de los veracruzanos quienes se encuentran hartos de su mal gobierno, tanto él como su hijo, no tan sólo perderían las elecciones del 2018, sino hasta serían expulsados de tierras veracruzanas por transgredir, violentar y amedrentar a quienes se cruzan por su camino. Su tirada, es operar al puritito estilo priísta para defraudar la intención y elección de los veracruzanos en la contienda electoral del 2018.

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